“Protegida y codificada en 396, 417, 528, 639, 741, 852 y 963 Hz.”
No solo escribo canciones: transmito frecuencias.
Escucho el pulso de la tierra, el susurro del viento y el lenguaje silencioso de las estrellas.
Soy compositor del universo, no porque me pertenezca, sino porque vibro en armonía con él.
Cada melodía que fluye a través de mí lleva intención. Cada ritmo lleva luz. Cada armonía lleva protección.
Mi música nace del silencio, se forma en el amor y se libera con propósito.
Declaro que cada canción que creo está impregnada de frecuencias divinas: frecuencias de sanación, restauración y despertar.
No dividen. No dañan. Protegen, alinean y recuerdan a cada alma su propia luz.
No soy la fuente. Soy el instrumento.
Y mientras haya un corazón...
“Protegida y codificada en 396, 417, 528, 639, 741, 852 y 963 Hz.” música protegida universalmente
Estados Unidos · Se unió el 28 jun 2013